En el blog más rosa, el arte de regalar siempre se ha celebrado, ahora viviendo la era de la digitalización, incluso asistiendo a baby showers en Zoom, Vera Plush  se une a la tendencia, teniendo la opción de realizar los pedidos por e-commerce  y personalizar cada pieza online, contando un catálogo virtual con toda la gama de colores, el tipo de letra y los distintos bordados.​​ Aquí el link directo , dar regalos ya no es tan complicado. You know you love me XOXO. ​​

Uno de los highlights en la sección "It Mom" es la lista de regalos. Siendo mamá se vuelve un poco tedioso dar un regalo que no hayas recibido antes y quien no tiene hijos, quizás son demasiadas opciones y al final terminar con lo mismo de siempre, hace que el baby shower se vea como otro más en el feed de Instagram. Justo estaba por ir por el detallito igualito #3148, cuando una amiga me dijo que ella ya tenía un regalo que nadie más iba a poder obsequiar y que yo también podría hacer lo mismo. Siguiendo su mágico consejo, me recomendó personalizar peluches con la marca mexicana: Vera Plush. Al tener la opción de poder grabar fecha, nombre ó inicial, decidí de una vez seleccionar un par de conejitos para mis sobirinos en camino. Cierto es, que ahora en la ...

pandemia, miles de parejas que conozco están esperando y bueno para todas nuestras amistades y compromisos; Vera Plush además de poder presumir a sus conejitos como best sellers, también dentro de sus colecciones presenta cobijas, security blankets, toallas, baberos, repetidores y accesorios festivos como son las botas de navidad y creaciones para el Día de la Madre, del Padre y también del Abuelo, ajá todo personalizado. Esta marca mexicana con origen en Torreón, lleva tres años presentando productos que además de facilitarnos con la búsqueda de que darle a la amiga que lo tiene todo ó a la que es su tercer hijo, ciertamente el osito, conejo, figura ó accesorio seleccionado, desde como se escoge y por el grabado que lleva, es un detalle que por siempre será un recuerdo en el cuarto del bebé y por consiguiente una pieza que no terminará en el cesto para heredar a futuras generaciones. ​​​​

​Texto: Gabriel Villaseñor.